Nuestra Literatura

Aprendiendo a vivir en nuestro milenio
Aprendiendo a Vivir en el Nuevo Milenio
Dentro del mundo de los Negocios y del mundo real, cada día creamos Obsolescencia de Productos, Métodos, Procedimientos y Tecnología.
Usted cuando va en un coche, no le agrada traer un coche de hace 10 años ni a veces ni siquiera 5, cuando usted usa una moda, quiere estar en lo actual o en lo avanzado, no puede tener la misma ropa de antes.
¿ACTUALIZARSE O PERDER VIGENCIA?
Hoy en la vida de las Empresas, cada día, hablamos de que la única característica competitiva que podrá prevalecer es “aquel que aprenda primero a adaptarse y crear un mundo nuevo”, para lo cual es necesario mantenerse actualizado contínuamente.
Si usted compañero, que lee este artículo, regresa al inicio de su carrera, se dará cuenta que si su carrera se actualizó, hay temas y materias que ya no están, así como temas y materias nuevas que han surgido.
Por eso, sus conocimientos y tecnología empiezan a perder vigencia y requiera continuamente de seguirse preparando.
ESTUDIANTE A ESTUDIOSO
Hoy en diferentes áres como la Medicina y Contabilidad Fiscal, es necesario validar créditos para mantener vigente los títulos en muchas asociaciones americanas, europeas y en algunas nacionales.
Drucker, nos dice que en 4 años la tecnología se volvió vieja, es decir que cambió. Sin embargo, hoy en el mundo de las computadoras y de la informática en 6 meses, ya existieron cambios profundos.
Haciendo una antología con el mundo de la informática, usted puede tener un Hardware muy bueno que si no tuvo un Software adecuado, poco podrá sacarle partido, en el ser humano, su hardware es su cuerpo. Sin embargo, el software son las nuevas tecnologías y programación que tenemos en nuestra mente.
Se encuentran 2 partes importantes en el software de nuestra mente, nuestra Tecnología-Información, que es lo que contínuamente tiene que ser revisado y nuestra formación que debe ser el anclaje ante nuevos valores y principios, así como la autoestima y la autoimagen.
En los negocios hablamos de dos grandes técnicas de cambio denominadas Calidad un Proceso de Mejora Contínua y constante, donde la mejora se va dando poco a poco sin cambiar el Paradigma o modelo de ver las cosas, la otra, es Reingeniería, un proceso de cambio radical, producto de recuperar el tiempo perdido y borrando lo hecho.
Mucho más humana la técnica de calidad, pero para que ésta nos permita usarla, es necesario que todos los días mejoremos nuestra capacidad de aprender y nuestra cantidad de conocimientos adecuados, si no nos alcanzará la Reingeniería.
REFLEXIONES FINALES
1. En el mundo de la capacitación, se considera que para manenerse actualizado, debemos tener promedio de entre 50 y 120 horas de entrenamiento anuales, lo cual implica entre 2 y 3 semanas al año, dedicadas a aprender y actualizar conocimientos de las 52 semanas del año, no es mucho.
2.Las Empresas mundiales de avanzada tecnología, invierten entre 4 y 5% de su nómina para esfuerzos de capacitación, en México las Empresas promedian entre el 1 y 2%, otra solución es que encuentre una empresa que invierta en uste, o usted tiene que de su nómina personal, superar este porcentaje para mantenerse competitivo.
Por último, acuérdese que las organizaciones que aprenden son las triunfadoras, pero para ello, requiere que las personas mantengan esta facultad y elasticidad mental de continuar aprendiendo y no estancarse.
Si usted se mantiene actualizado, será bienvenido al Siglo XXI, el Siglo del Conocimiento.
"Balanced Scorecard"
UN PROBLEMA QUE AUN ESTA MUY ARRAIGADO EN NUESTRO PAIS, ES EL CONCEPTO FEUDAL DE LA ORGANIZACIÓN; ES DECIR, QUE CADA UNO DE LOS DEPARTAMENTOS TRABAJA EN PRO DE SUS PROPIOS RESULTADOS, SIN ACEPTAR, EN LOS HECHOS, QUE TODO SE TIENE QUE INTEGRAR.
A principios de esta década, surgio en la Universidad de Harvard una nueva técnica a nivel ejecutivo, denominada Balanced Scorecard (Cuadro de Mando Integral), la cual ha tenido un gran impacto en Estado Unidos y Europa, y actualmente está haciendo lo propio en las principales empresas trasnacionales asentadas en nuestro país: Carlos Clúa, socio-consultor de O.Clúa Consultores.
Robert S. Kaplan, un profesor del área financiera de Harvard, encargado de integrar las diferentes corrientes de una organización a través de esta novedosa técnica, señala que existen tres problemas básicos en los corporativos de hoy.
El primero es que utilizan los estados financieros como su principal indicador, siendo que éstos hablan tan sólo del pasado y dicen muy poco acerca del futuro de la compañía.
El segundo problema es que dichos indicadores, son, precisamente, financieros, y que se sabe poco de los procesos internos y de su capital humano.
Y el tercer problema, que aún está muy arraigado en nuestro país, es el concepto feudal de la organización; es decir, que cada uno de los departamentos trabaja en pro de sus propios resultados, sin aceptar, en los hechos, que todo se tiene que integrar.
De ahí que actualmente se establezcan dos esquemas en la nueva adminisitración del Siglo XXI: “Lo que no se mide, no se administra”, por lo que es necesario que las empresas tengan parámetros más claros para poder evaluar sus resultados, y el segundo tiene que ver con la relación causa-efectos, es decir, que los directivos de las diferentes áreas hagan conciencia de que la decisión que tomen en un campo necesariamente causará algún(os) efecto(s) en otro, o en todos los demás.
De lo anterior se desprende que los problemas de hoy son resultado de las malas decisiones de ayer y, probablemente, de que los problemas de mañana tendrán su origen en las malas decisiones de hoy, porque todo tiene una relación directa de causa-efecto.
ESTAR PLENAMENTE ENTERADOS... E INTEGRADOS
Bajo dicho contexto, la tesis básica de la nueva técnica Balanced Scorecard es la siguiente: si se quiere tener una empresa saludable financiera y comercialmente, sólo se logrará mediante una inmejorable atención a los clientes y al mercado, y esto, a su vez, dependerá de contar con un proceso interno adecuado, en el que todos los departamentos estén en contacto y enterados de los objetivos de cada uno y de la propia organización.
Obviamente, al manejar estas perspectivas las compañías deben establecer indicadores para evaluar cómo se encuentran y hacia dónde quieren ir. Parte de todo esto conlleva el integrar la operación diaria tanto en la estrategia de negocios como en la visión y los valores respectivos. De hecho, en el mundo actual, cada día se habla más de misión, visión, valores y estrategias, y se trata de integrar el largo plazo como un corto plazo.
Lo más atractivo de esta nueva tesis es que, por ejemplo, un director financiero comience a entender el mundo de la comercialización y las ventas para que pueda apoyarlo, y necesariamente también el de recursos humanos y el de operaciones, de manera tal que tengan una visión más completa de toda la organización y no tan sólo de su área. “Si se quiere un resultado total, hay que tener una visión total del negocio”.
Así, se trata de dotar a los ejecutivos de una nueva mentalidad y actitud frente al siglo XXI, más aún cuando nos encontramos en los albores de una época en la que romperán muchos paradigmas, y en la que habrá una reformulación y quizá hasta la desaparición del concepto de puesto, tal y como hoy lo entendemos.
De ahí que será necesario trabajar más de acuerdo con los objetivos corporativos, lo que implicará tener una estructura mucho más ágil, integrada y flexibe en su operación...
Desconecte el piloto automático; ya no sirve
(Serie: Desafíos para el Nuevo Milenio)
El proceso de cambio que hemos experimentado de forma creciente, a partir de la década de los 80's, se acentúa notablemente ahora que empezamos el Siglo XXI.
Por muchos años las organizaciones, particularmente las comerciales, se conducían hacia el futuro, como un lujoso sedán que avanzaba en una autopista recta, con un piloto automático que conservaba la velocidad, incrementándola cada año. El Siglo XX marca el final de un camino, y nos conduce al inexplorado paisaje del mañana. Alvin Toffler, en su último libro Powershift, lo denomina “Terra Incógnita” para el cual obviamente no tenemos un mapa. Por tanto, desconecte el piloto automático... ya no sirve.
Es evidente que el futuro no será una continuación del pasado. Los más recientes autores, a nivel internacional, lo consideran como una serie de discontinuidades.
Para Drucker es indispensable reinventarnos. Textualmente en una de sus obras más recientes lo manifiesta así: “Necesidad actual, reinventarse: Esto no sólo significa que el equipamiento de aprendizaje, conocimiento, habilidad y experiencia que uno adquiere tempranamente, no es suficiente para la duración actual de nuestra vida biológica y laboral”.
A lo largo de un periodo tan extenso, la gente cambia. Se convierten en personas diferentes, con diferentes necesidades, aptitudes y perspectivas y por lo tanto, necesitan reinventarse.
Con toda intención, uso una palabra más fuerte que “revitalizar”. Si hablamos de 50 años de vida laboral, lo cual creo va a ser cada vez más normal, uno tiene que reinventarse. Tiene que hacer de sí mismo algo diferente, y no simplemente encontrar una nueva fuente de energía.
El problema fundamentel para México, es superar las limitantes de competencia que se planteaban desde 1991, en el decreto sobre productividad de aquel año. Habrá que preguntarse, si al finalizar el Siglo XX, hemos superado en la industria y comercialización, aquellas limitantes:
- Deficiencias administrativas y organizacionales
- Gastos de operación elevados
- Teconología atrasada
- Alto número de personal en relación al volumen manejado
- Baja calidad de servicios ofrecidos al cliente
De todas formas, los ganadores del futuro Siglo XXI, serán aquellos que logren permanecer a la cabeza de la curva del cambio, punteando en la competencia. la autopista por la cual nos deslizamos, durante tantos años, se descontinúa bifurcándose en decenas de nuevos caminos. Por ello, hay que redifinir sus negocios, creando nuevos mercados, abriendo nuevos senderos, reinventándose contínuamente.
Todo ello, con una clara percepción de los nuevos entornos de la globalización para todo lo cual, lo más importante será crear un verdadero equipo de colaboradores, de adentro y de afuera de sus empresas, que mediante poderosas transfusiones de ideas, cambien una mentalidad del pasado, por una poderosa mentalidad del futuro, en el que la imaginación creativa Siglo XXI, ocupe la más alta jerarquía.
MÉXICO “Visión de un Futurólogo”
(Serie: Desafíos para el Nuevo Milenio)
En abril del 2000, Alvin Toffler, reconocido autor de El Shock del Futuro, La Tercera Ola y Powershift, presentó una conferencia magistral en el WTC. Dos conceptos extractados de su ponencia, constituyeron información de primera plana en el periódico Reforma:
“Este País no ve hacia el futuro, y ni siquiera se ha dado cuenta que tras su frontera, el mundo se ha transformado. parece ignorar, que en Estados Unidos, Asia y Europa, ocurrieron cambios fenomenales en las estrategias económicas y padece la ausencia de Líderes Confiables”.
“Esta falta de líderes en los ámbitos político-económico, pueden convertir a México en un dinosaurio del Siglo XXI, que sólo ofrece mano de obra barata, porque no logra establecer, cuanto antes, un proyecto educativo y de desarrollo ulterior”.
Es conveniente recordar al lector, que en su obra, aún muy vigente; “LA TERCERA OLA”, Toffler sintetiza la historia del hombre en 3 grandes olas de cambio. En efecto, la invención de la agricultura proporcionó a la raza humana, la posibilidad de convertir los recursos de la Tierra, en riqueza. Ésta constituye LA PRIMERA OLA de cambio en la civilización. Una nueva economía basada en la agricultura, estabiliza las tribus en un lugar y evita su constante emigrar en busca de alimento, mediante la caza.
La Revolución Industrial constituye la SEGUNDA OLA. Entonces la riqueza fue resultado de la producción en masa y se inició una búsqueda de mercados cada vez más amplios, por lo cual se incrementó la necesidad de burocratizar los organismos empresariales.
La TERCERA OLA se refiere a la tecnología sofisticada de este fin de siglo que al aplicarse a los medios de comunicación, hace surgir así, un nuevo proceso para crear riqueza, globalizando los medios de producción y distribución así como la economía, a niveles más sospechados.
Su obra editada en 1980, sigue siendo polémica e interesante. Ahora considera como una CUARTA OLA, el Conocimiento, materia prima para la creación de riqueza. De estos enfoques, surgen las afirmaciones hechas en abril, en el WTC de la ciudad de México.
La Industria Automotriz por sus propias características internacionales, ha estado en un constante proceso de Reinventar el Futuro, pero no podemos olvidar que los 4 grandes retos de México para el Siglo XXI, son los siguientes:
1. Innovar organizaciones alinéandolas en un entorno mundial cambiante no sólo al nivel de las plantas productoras de vehículos y de partes, sino también en forma muy especial, en las redes comercializadoras de sus productos. Desde los accionistas, hasta sus niveles de operación más sencillos, es indispensable alinear visión, misión y objetivos, con un liderazgo creativo, para lograr una acción altamente productiva.
2. Reconocer afectación personal en nuestras vidas, de los múltiples cambios sociales y económicos y culturales, que constantemente se están produciendo, especialmente en el mundo de los “conocimientos”, materia prima en el nuevo sistema de creación de riqueza del Siglo XXI.
3. Reinventarnos cada día, para ser más eficaces; concepto reiterativo en el mundo de las ideas, encuentra, no obstante, numerosos obstáculos para implementarse en el mundo de la acción. Sus barreras son muchos años carentes de conocimientos actualizados y de una educación básica, además de las prácticas autocráticas y personalistas en la Dirección de las organizaciones, limitó el desarrollo de las capacidades de la gente.
4. Infundirnos un nuevo y vigoroso entusiasmo ante las oportunidades del México del Siglo XXI. Esto es imprescindible para vivir en las organizaciones y en lo personal, con el brillo deslumbrante de la esperanza.
Para concluir éstas reflexiones, nada mejor que tomar el párrafo final que Michael Hammer, creador de la Reingeniería de Procesos utiliza para concluir su artículo denominado: “Más allá del fin de la Administración”.
¿Qué consejo le daría usted al líder de la empresa del Siglo XXI? “Tengo una sencilla observación basada en lo que he visto en muchas compañías. Si creemos que somos buenos, estamos muertos”.
“La esencia del avance exitoso es la humildad, el reconocimiento de que el éxito en el pasado no implica éxito en el futuro, y que el mundo ha cambiado tanto que las fórmulas del éxito del pasado, aseguran el fracaso en el mañana”.
“Creo que la humildad de una mente abierta y un reconocimiento de que debemos reinventarnos a nosotros mismos, para el cliente, harán la diferencia entre los que sobrevivan y prosperen en el Siglo XXI y los que se conviertan en notas al pie de la página en los libros de historia”.
Ahora alguien está comprando...
¿Usted está vendiendo?
En ocasiones pareciera que en medio de los complicados procesos que implica la operación de nuestras empresas, se confunde, se pierde o diluye la importancia de las ventas. Para dimensionar su importancia tendríamos que plantear un símil muy sencillo: en el mundo empresarial las ventas son lo que al fútbol los goles. Eso es lo que le da a una empresa éxito en el mercado, pero para lograr los goles, es indispensable que toda la empresa esté estructurada para servir al cliente.
Servir al cliente implica también educarlo. En gran parte, la educación de un consumidor que emplea un servicio o producto es tarea del vendedor: educar, preparar, para proporcionar la posibilidad de adquirir un producto que satisfaga plenamente las expectativas del cliente.
En épocas en las que evidentemente las ventas van a la baja y el poder adquisitivo tiene un decrecimiento real, además que la tasa de desempleo asciende. Debemos pensar que de todas maneras, que este día en la mañana, o en la tarde, millares de personas, en este mismo momento, están efectuando compras.
El que está efectuando compras a una entidad económica, a una marca, está haciendo una selección. El mercado puede estar contraído, pero alguien sigue comprando y algún vendedor de su empresa o de la competencia está capitalizando esa venta. La organización que vende es la que va a resultar beneficiada. En eso radica la importancia de contar con gente preparada que capture la venta en el momento, pues el mercado sigue dando sn un espíritu de servicio, si está vendiendo su producto técnicamente bien, si ha sido capacitado, previa correcta selección, y muy particularmente, algo a lo que le doy la mayor importancia, si tiene la actitud mental correcta hoy, entonces ese vendedor está generando ventas rentables, valiosas para su cliente, para su empresa y para él mismo.
Gran parte de la causa de ventas bajas puede ser la actitud negativa, pues si iniciamos el día prejuzgando que no tenemos oportunidades para vender, es evidente que nuestro trabajo no se va a realizar. Lamentablemente México padece una crisis de pesimismo que tiene fundamente y base en datos y realidades económicas, pero esto no significa que no haya enormes posibilidades de realizar ventas.
Uno de los aspectos más importantes es la capacitación y desarrollo del vendedor. Hacer esto de tal manera que puedan asumir un riesgo, decidir y manejar situaciones adversas. A fin de cuentas, las ventas son un proceso de transferencia de emociones positivas. Dos expectativas que se complementan: usted, cliente, tiene una expectativa, la que pretende satisfacer con su compra, yo, vendedor, tengo otra, que es cómo realizar una venta que satisfaga ambos deseos.
Esto requiere calor, emoción alegría, conocimientos profundos del producto, de la técnica de ventas, de la competencia, todo unido en una visión positiva del servicio y con el toque final que hace que un vendedor triunfe: su entusiasmo.
El vendedor es un comunicador, que trasmite su mensaje con su mente, su voz, su lenguaje corporal en un proceso de negociación.
El vendedor también es un líder, porque debe persuadir, convencer, colaborar intensamente con una actitud de servicio, para que la gente acoja la idea que él en ese momento transmite. Y cuando actúa debe hacerlo identificándose con su papel de vendedor profesional, tanto como lo hace un actor con su personaje. No olvidemos a Ronald Reagan a quien se llamó el gran comunicador .
Un vendedor también debe saber entrar en un debate constructivo, tema por demás popular en estos días. El regateo, la negociación.
Una de las características más importantes de cualquier líder es la credibilidad, la buena fe con que este actúa, tratándose de un vendedor, debemos considerarlo como un mandamiento.
Primero que todo debemos decir que en las empresas más respetadas en el mundo de los negocios hoy, se advierte una característica central: tienen perfectamente determinada su misión, la razón de su existencia social. Los valores implicados en esta consigna tienen un contenido ético. Si la Alta Dirección hace un buen trabajo y transmite estos valores a toda la organización, y si la empresa profundiza en su sentido ético, si está convencida de que una empresa es básicamente la unión de personas que aportan, unos capital, otros trabajo directivo o intelectual, otros más, trabajos manuales, y que este conjunto de aportaciones humanas tienen el propósito de servir a la sociedad, entonces su actuación tiene un sello ético.
Si la empresa comprende que el objetivo final de su existencia es satisfacer al cliente y de éste se derivan todos los demás, el vendedor se comportará como su organización y estará, justamente, dispuesto a contribuir con esos propósitos, con lo cual se conservan los clientes y se incrementan las oportunidades en el mercado.
Las empresas necesitan hoy, en un juego de competencia muy abierto, vender no solamente un producto en precio y calidad competitivos. El factor más importante de competencia es la ética, es la forma en la que trabajamos.
Precisamente ahora, a finales de siglo y al inicio del nuevo milenio, se intensifica el interés de las organizaciones en manejar el concepto de un humanismo trascendental, de una cultura diferente, pues estamos viviendo en un mundo de continuos cambios, y tenemos que estar conscientes de que nos estamos tranformando en una sociedad global que nos conduce a adquirir nuevas formas de competencia a través de un valor agregado importantísimo en el momento de la venta: la honestidad.
Ahora bien, llevar este sentido de la ética no es así de sencillo, pues los vendedores, como cualquier persona, están inmersos en un entorno social, político y económico, y han aprendido lo bueno y lo malo de la cultura en la que se desenvuelven.
Afortunadamente estamos siendo testigos de un cambio, un proceso de apertura comercial, de libre competencia, y los conceptos socio-políticos se transforman también rápidamente en estos días. Las empresas, como parte de este todo también transforman, dejando atrás viejas prácticas. Y si pensamos que una empresa es lo que son las personas que la integran, debemos estar seguros de que así lo harán los vendedores, que son pieza clave de cualquier negocio que garantiza el retorno de la inversión, el éxito de la mezcla de comunicación, publicidad, promoción y ventas personales, logrando que el esfuerzo de mercadotecnia se integre en beneficio del comprador final.
A fin de cuentas las ventas son un proceso de transferencia de emociones positivas.
Líderes para el siglo XXI
El próximo siglo ya está aquí; de hecho nos encontramos irremediablemente inmersos en su problemática. No conocemos todas las respuestas, pero ya conocemos todas sus interrogantes. Vivimos uno de esos periodos de la historia que se dan doscientos o trescientos años, cuando la gente ya no entiende al mundo, y el pasado no basta para explicar el futuro. Estamos entrando a una era, en el que las instituciones e individuos tendrán que transformarse rápidamente.
REDEFINIENDO EL LIDERAZGO
El Liderazgo será el factor clave en el nuevo siglo en este proceso de cambio arrollador. Entonces ¿qué se requiere ahora? Si bien muchos investigadores reconocen que algunas cualidades del liderazgo son factores personales que seguirían, teniendo importancia nuestros viejos marcos de referencia, suposiciones y creencias tendrán que cambiar.
Muchos de nuestros actuales Ejecutivos y Directores se beneficiarían mucho si le dedicaran tiempo, para reevaluar sus creencias y comportamientos. Hay una historia que resulta muy útil para entender estas reflexiones. En la olimpiada de México en 1968, para realizar el salto de altura los ganadores utilizaban el estilo de tijera tradicional. Entonces apareció Dick Fosbury e inventó una nueva forma de saltar volteando hacia atrás. Muy pronto no se podía participar en una competencia de salto de altura si no se era capaz de cambiar el viejo hábito de salto de tijera a una nueva forma, el desplome de Fosbury , mucho más efectiva.
En la complejidad e intensidad del siglo XXI, en los negocios se presentará una situación paralela. La pregunta ahora es ¿se convertirán los líderes a un nuevo modelo “Fosbury” del liderazgo para saltar las barras altas del próximo milenio?
LOS NUEVOS LÍDERES
Los principales comportamientos que necesitamos desarrollar en los nuevos líderes podrían describirse en estas 10 sencillas pero poderosas palabras: MODIFICAR, EDUCAR, ESCUCHAR, DELEGAR, INSPIRAR, FACULTAR, PERSUADIR, VISUALIZAR, UNIR Y RECONOCER.
Estas palabras llevadas a la acción cambia los comportamientos en el liderazgo, aprendidas en los antiguos modelos, “Dar trabajo a la gente. Diles que hagan. Mira sobre sus hombros para asegurarte que están haciendo las cosas como dijiste. Recompénsales o castígalos según su desempeño”. Este enfoque resulta frustrante para todos. Los empleados se sienten sobrecontrolados, poco informados y subvaluados. Aunque ellos sepan cómo hacer el trabajo, mejor que el Jefe, se sienten obligados a seguir órdenes a menudo a expensas del desempeño. Los superiores decepcionados, culpan a los empleados por los bajos resultados y endurecen más su supervisión. Esta espiral debilita el sentido de conexión, pertenencia y orgullo de todos.
Las 10 palabras expresadas generan una nueva visión de los líderes, al entender que su equipo de trabajo es similar a una orquesta, en donde los músicos ejecutan sus partituras individuales dentro de los parámetros y de los retos interpretativos establecidos por el director. En este modelo, los empleados experimentan la satisfacción de la creatividad, el arte y un trabajo bien hecho. Los individuos necesitan ver que su trabajo tiene significado y vale la pena sentirse personalmente responsable de las consecuencias de sus esfuerzos y obtener retroalimentación que les permitan conocer los resultados finales.
CONCLUSIÓN FINAL
El corazón del liderazgo se encuentra en el corazón de los líderes. El espíritu y la fe están en el centro de la vida organizacional y del liderazgo. Sin ello se pierde el camino. Vives sin entusiasmo. Avanzas con dificultad a través de las acciones pero sin satisfacción. Tenemos que entender que los éxitos o fracasos de los equipos de trabajo son los éxitos o fracasos del líder. Tendrán éxito si construyen un equipo unido y comprometido a través de la visión, desarrollando creencias y valores que permitan obtener resultados.
La responsabilidad de los nuevos líderes no es siempre dar respuestas sino motivar, preguntar, sugerir la dirección a explorar y ofrecer apoyo para intentarlo.
Los lídres necesitan seguidores. El verdadero impulso vienen de abajo, debemos generarlo para responder con éxito los retos del tercer milenio.
Nuevos Desafíos:
Días de Reinvención
En abril de este año reconocida empresa dedicada a la informática patrocinó en el World Trade Center una conferencia magistral de Alvin Toffler, autor de reconocidos libros como La Tercera Ola, El Shock del Futuro y Powershiftt, quien al hablar sobre México, sentenció:
“Este país no ve hacia el futuro y ni siquiera se ha dado cuenta que tras su frontera el mundo se ha transformado. Parece ignorar que en Estados Unidos, Asia y Europa ocurrieron cambios fenomenales en las estrategias económicas y padece la ausencia de líderes confiables”.
“Esta falta de líderes en los ámbitos político y económico pueden convertir a México en un dinosuario del siglo XXI, que sólo ofrece mano de obra barata porque no logra establecer cuanto antes un proyecto educativo y de desarrollo ulterior”.
Orlando Clúa Martínez, socio consultor de O. Clúa Consultores, advierte que a pocos meses de entrar al año 2000, cuando la apertura con nuestros socios del Tratado de Libre Comercio, Canadá y Estados Unidos, alcanza su máxima expresión, mientras negociamos acuerdos comerciales con la Unión Europea y los tigres asiáticos, parece que aún no hemos logrado superar las limitantes de competividad que nos han lastrado desde hace muchas décadas:
1. Deficiencias administrativas y organizacionales.
2. Elevados gastos de operación.
3. Tecnología atrasada.
4. Alto número de personal en relación al volumen manejado.
5. Olvido de la motivación, participación y formación de equipos de alta creatividad y rendimiento en dirección.
6. Baja calidad en los servicios que se ofrecen al cliente”.
En opinión de Clúa Martínez, los cambios han existido siempre a nivel mundial, pero en muchos casos la resistencia a ellos ha llegado incluso a detener el avance de humanidad, dando como resultado un fuerte retraso de las naciones en sus organizaciones se preocuparon más por impulsar en avance tecnológico que por alimentación su sentido humano.
Muchas empresas creen que esto es lo único que incrementa sus utilidades, cuando en realidad es precisamente el intelecto, unido a las emociones humanas, lo que las hace más exitosas.
“De hecho, un excelente nivel en calidad y servicio sólo se logra cuando existe la voluntad de una persona por atender las necesidades de otra. De ahí la importancia de conformar un equipo humano que haga prevalecer los valores dentro de la empresa, pues sólo así habrá un mayor desempeño y un mayor rendimiento”, destaca Clúa Martínez.
Desde su fundación en 1972, O. Clúa Consultores se propuso ayudar a las personas y organizaciones a ser tanto como puedan mediante un desempeño constante y pleno de realizaciones, enfocándose a consultoría con direcciones generales y sus equipos.
“Nuestro trabajo más importante a nivel empresa -agrega O. Clúa Martínez suele iniciarse con un estudio de percepciones de los variados niveles de dirección y operación. Las conclusiones sirven de base a un plan de alineación de la empresa con su entorno y sus objetivos de operación, de esta manera, la organización se reinventa cada día a sí misma”.
“Nos empeñamos, con pleno éxito, en propiciar cambios culturales en la dirección y el personal de las empresas, para desarrollar líderes actualizados en la conducción de equipos. De hecho, son ellos los que están reinventando sus organizaciones para entrar al siglo XXI.
“Es innegable que debemos utilizar la tecnología existente, pues los avances logrados generan mayor competividad y productividad, pero también es cierto que, de modo paralelo, podemos contribuir a desarrollar nuevos y brillantes gerentes, cuyo intelecto no deje esperando a las puertas de sus despachos al corazón, esa nueva Ciencia de la Inteligencia Emocional”, acota Clúa Martínez.
En su seminario denominado Nuevos desafíos: Días de reinvención, O. Clúa Consultores trata de sensibilizar a la gente en las organizaciones, básicamente a nivel dirección, para alinearlas con el futuro que nos depara desde ahora el siglo XXI.
El mensaje también motiva a las personas mediante una sensibilización intensa, a fin de que confronten el valor de sus conocimientos y experiencias actuales con el entorno en el que deberán desenvolverse.
“Lamentablemente, en México hay muchas organizaciones empresariales que están en proceso de desaparición, ya que padecen una dirección autocrática, nepotista y atrasada, inflexible para captar la evolución de sus mercados a finales del siglo XX, y que sigue considerando que el futuro no es otra cosa más que una proyección lineal de lo que fueron los años pasados.
“Pero en verdad el futuro no es una continuación del pasado, sino una serie de discontinuidades cuyo gran valor para nosotros es que podemos darle forma, si tenemos la voluntad y la imaginación para hacerlo”.
Clúa Martínez precisa que los verdaderos dirigentes y líderes valiosos están al frente de sus organizaciones:
1. Redefiniendo aceleradamente sus negocios.
2. Creando nuevos mercados.
3. Abriendo nuevos senderos.
4. Reinventándose a sí mismos y a sus empresas.
5. Cuestionando al sistema.
6. Creando una oferta de productos y servicios con una más clara percepción de las necesidades de la gente.
7. Con una visión de nuevas oportunidades en un mundo globalizado.
“Sin duda que éstos serán exploradores, descubridores de nuevos caminos, quienes trabajarán con tecnología, pero también con las emociones e intuiciones que desarrollarán al entrar al mundo de la Inteligencia Emocional, apasionante ciencia que exploramos contínuamente en nuestros seminarios”.
“Estos nuevos líderes tienen una valiosa obsesión: desarrollar un grupo de colaboradores de adentro, unido a buenos asesores y consultores de fuera, quienes inyectarán nueva creatividad a sus organizaciones, aumentando así su penetración en los mercados y obteniendo a plenitud los objetivos por los que concurren”, concluyen O.Clúa Martínez.
Desarrollo de Ejecutivos
Negociaciones Ganadoras
Desarrollo de Vendedores
La Nueva Raza de Recursos Humanos
Workout
Coaching
Coaching Ejecutivo
Nuestra literatura
.Aprendiendo a Vivir en el Nuevo Milenio
Desconecte el piloto automático; ya no sirve.
México - Visión de un Futurólogo.
Ahora alguien está comprando... ¿Usted está vendiendo?
Nuevos Desafíos: Días de Reinvención.
La Nueva Raza de Recursos Humanos

Contactos
Puede ponerse en contacto con nosotros:
- 55 11 14 47
- 55 25 72 84
- 55 25 35 16
Dirección: Av. Oaxaca #69 5° Piso
Col. Roma, México, D.F. CP 06700
E-mail: oclua@prodigy.net.mx




